En el entorno empresarial actual, la agilidad y la eficiencia son imperativas para cualquier organización que busque mantenerse competitiva. Las plataformas internas de desarrollo (IDP) han surgido como una solución estratégica para acelerar los procesos sin perder el control operativo. Estas herramientas permiten a las empresas reducir la variabilidad y la deuda técnica, mientras se enfocan en métricas clave que impactan directamente en el rendimiento y la rentabilidad.
La arquitectura de TI de dos velocidades
Un enfoque efectivo para acelerar equipos de desarrollo es la implementación de una arquitectura de TI de dos velocidades. Este modelo desacopla los sistemas frontend, que requieren agilidad y actualización constante, de los sistemas backend, que suelen ser más estables y heredados. Esto permite realizar cambios rápidos en las interfaces orientadas al cliente sin afectar las operaciones críticas de la empresa.
Al adoptar microservicios independientes, las organizaciones facilitan el desarrollo ágil, posibilitando actualizaciones frecuentes y la integración continua de nuevas funcionalidades. Esto no solo mejora el time-to-market, sino que también reduce el riesgo asociado a cambios en el software.
Incorporar plantillas y pipelines eficientes
El uso de plantillas estandarizadas es fundamental para reducir la variabilidad y la deuda accidental. Estas plantillas mantienen consistencia en el desarrollo al limitar decisiones ad hoc y fomentar el uso de componentes reutilizables. Al implementar pipelines automatizados de CI/CD, las empresas pueden agilizar las pruebas, integración y despliegue de software, garantizando la seguridad desde el inicio del desarrollo.
- Lead time: Reduce el tiempo de entrega al automatizar las etapas del pipeline.
- Cycle time: Minimiza el tiempo entre la planificación y la entrega.
- Change fail rate: Implementa pruebas automáticas para reducir el número de fallos en despliegues.
- Reutilización: Aumenta la eficiencia al utilizar componentes existentes, optimizando el esfuerzo de desarrollo.
Seguridad by design y control operativo
La seguridad debe integrarse en cada fase del ciclo de vida del desarrollo (SDLC). Adoptar un enfoque de seguridad by design implica realizar pruebas automáticas de vulnerabilidades y establecer controles estrictos de acceso. Esto no solo protege los activos digitales de la empresa, sino que también mantiene la confianza del cliente, vital en sectores como banca y seguros.
La implementación de una gobernanza sólida es crucial para mantener el control operativ, donde los gerentes de producto son responsables del rendimiento completo de sus equipos. Esto garantiza que las decisiones y los resultados estén alineados con los objetivos estratégicos de la organización.
Gestión de equipos y escalabilidad
Capacitar a los gerentes de producto digitales para iterar basándose en el feedback del usuario es otra estrategia efectiva para mejorar la agilidad. La prueba de productos mínimos viables (MVP), junto con la integración de equipos multidisciplinarios, permite una respuesta más rápida a las necesidades del mercado.
Además, la práctica de staff augmentation puede ser beneficiosa para cubrir brechas de habilidades específicas dentro del equipo, garantizando que la calidad del producto no se vea comprometida.
Conclusión
El camino hacia la aceleración de equipos de desarrollo sin perder control operativo se establece mediante la combinación de estrategias como la adopción de arquitectura de dos velocidades, la implementación de pipelines automatizados y un enfoque de seguridad robusto. Adoptar herramientas que permitan la estandarización y la reutilización es clave para mitigar riesgos y optimizar recursos. Si está interesado en explorar cómo estas prácticas pueden ser implementadas en su organización, le invitamos a una conversación estratégica o un workshop diagnóstico sin costo.
